Sevilla es un destino turístico maravilloso y una ciudad irresistible para los más foodies. Su casco antiguo ofrece un sinfín de posibilidades, entre ellas, combinar un agradable paseo para visitar algunos de los monumentos más emblemáticos de la capital, como la Catedral, La Giralda o los Reales Alcázares, con una interesante ruta gourmet para descubrir la riqueza de una cocina que hace única a esta ciudad.

Pasear por sus calles y sentarte en una terraza para disfrutar del buen clima que nos acompaña durante la mayor parte del año degustando nuestras famosas tapas, la clásica chacina ibérica, una ración de “pescaíto” frito o un delicioso arroz, acompañado por una cerveza bien fría o una copa de vino, es un auténtico placer para residentes y visitantes. Otra opción es ir de barra en barra conociendo los sabores típicos sevillanos o deleitarte con nuestra cocina a mesa y mantel en un buen restaurante.

A unos pasos de la popular Plaza de San Francisco en dirección a La Catedral, te recomendamos Maestro Marcelino, un rinconcito acogedor que ofrece conservas variadas, chacinas ibéricas y más de sesenta referencias de vinos, conservando todo el sabor de las abacerías y las tiendas de ultramarinos de antaño.

Las animadas plazas del Salvador, del Pan, de la Alfalfa y de la Pescadería constituyen importantes atractivos turísticos de la zona y son lugares ideales para hacer una parada y disfrutar tanto de su ambiente, como de una buena experiencia gastronómica que va desde las tapas de autor hasta una oferta de cocina internacional muy variada.  En la cercana calle Córdoba, los amantes del chocolate encontrarán su particular paraíso en la tienda de Leonidas Pralinés, con un surtido inigualable de bombones frescos Leonidas que llegan directamente de su fábrica en Bélgica.

En la calle Rosario, el nuevo restaurante Lobo López es una visita imprescindible, un refugio con una decoración cuidada hasta el más mínimo detalle que fusiona el estilo tropical y el típico patio sevillano para crear un espacio singular y muy acogedor, en el que destaca un impresionante mural creado por el artista lisboeta Alexandre Farto (Vhils). Su cocina de corte mediterráneo-creativo, con ciertos aires exóticos, propone platos -como el Satay Balinés con espuma de coco o la Ensaladilla de pollo al curry y mango- que no te dejarán indiferente.

Restaurante conceptual de ambiente tropical

En los últimos años, la zona de la Encarnación ha vivido un auge turístico y comercial sin precedentes, debido a la construcción del vanguardista Metropol Parasol, la instalación en madera más grande del mundo, conocida como las Setas de la Encarnación. Esta plaza es un buen lugar para comer, tomar un café o degustar el clásico chocolate con churros.

La veterana y cosmopolita Alameda de Hércules, que en los últimos años ha sufrido una modernización sin precedentes, es uno de los arrabales con más encanto de la ciudad. Su amplia y variada oferta gastronómica la han convertido en una de las zonas preferidas por los sevillanos que optan por este barrio para disfrutar de un buen desayuno, tapear e incluso tomar copas.

Cafetería con mirador

En el centro también encontrarás una amplia oferta de establecimientos gourmet y de delicatesen para llevarte un recuerdo delicioso de Sevilla. Tal es el caso del Gourmet Experience Duque, en la última planta de El Corte Inglés Plaza del Duque, un multiespacio que combina la degustación con la venta de productos gourmet con una puesta en escena espectacular, que cuenta con una terraza con maravillosas vistas panorámicas de la ciudad.  

Tanto la calle José Gestoso, en la que se encuentra La Venera, una concha labrada que marca el centro geográfico de la Sevilla clásica, como sus alrededores, acogen establecimientos típicos con una variada oferta de productos muy aptos para sibaritas.

Enclavado a orillas del Guadalquivir, con vistas al Puente de Triana, y en el entorno de mayor ambiente nocturno de Sevilla, no te pierdas el Mercado Gastronómico Lonja del Barranco; sin duda, un referente en la oferta de restauración sevillana con sus más de veinte puestos de gran fama en la ciudad.